CAPÍTULO
6: ENCUENTROS EN EL BOSQUE (antiguos cap. 11 y 12)
No
sé que es lo que esperaba que pasase tras el canto de Annie.
Quizás
que apareciesen un millón de haditas a nuestro alrededor, o que se
iluminase un camino hacia su casa, no sé; algo por el estilo. Pero
no ocurrió nada.
Tras
ese intento fallido, el ánimo cayó en picado, todos nos sentíamos
mal por la falta de agua y comida y por el cansancio.
Aquella
noche, nos dormimos al instante, nadie podía mantenerse despierto
como para hacer guardia, así que decidimos acurrucarnos entre todos
en un intento de proteger a los pequeños, mantener el calor y
sentirse de alguna forma, protegidos.
Desperté
con la luz del sol, lo primero que noté fue que estaba tumbada sobre
algo blando y no recordaba haberme dormido a la noche en un montón
de hojas o sobre hierba mullida. Primer fallo, pensé. Fui
deshaciéndome poco a poco, de ese cansancio que te entra nada más
levantarte, sobre todo cuando has dormido bien (como me había pasado
a mi). Y finalmente abrí los ojos del todo. De lo primero que me di
cuenta fue que; definitivamente, no estaba en el bosque. La cuestión
era:¿Dónde?
Conforme
iba mirando alrededor me fijaba en más detalles, estaba en una
habitación, directamente pensé “nos han capturado y estamos en la
fortaleza humana” pero no podía ser, era una habitación demasiado
bonita para estar en una fortaleza humana, allí nos habrían metido
en celdas y esta habitación no tenía pinta de celda.
Decidí
salir de la habitación para ver si descubría donde estaba.
Abri
la puerta y salí al exterior, bueno en realidad a un pasillo igual
de bien decorado que la habitación, de color verde y con muchas
flores. Al lado de la puerta de la habitación por la que había
salido, había otra puerta, decidí no ir muy lejos por si acaso, así
que me acerqué a la otra puerta y llamé. Al otro lado se oyó un
ruido como el que hace la gente cuando no quiere que los despierten,
volví a llamar (no me atrevía a entrar) y volvió a oírse el ruido
y volví a llamar. Esta vez la persona gritó
-¡QUÉ!-me
reí-¡si es una broma no tiene gracia, tengo SUEÑO!-
Esta
vez si que entré, porque reconocí la voz de Jake.
-Ah,
eres tú- me dijo con una sonrisa-¿A ti también te han despertado
igual de mal o qué?
Yo
seguía riéndome y él se unió a mi, acabamos los dos riéndonos
como locos. Cosa que no pasaba desde hace tiempo.
Jake
rompió el ataque de risa.
-Tú
que te has despertado antes, ¿dónde estamos?
-No
lo sé, podemos investigar.
Salimos
los dos de la habitación. En cierto modo me sentía más segura
andando por este sitio con Jake, ¡menos mal que lo había
encontrado!.
Bajamos
por unas escaleras y cuando llegamos al final empezamos a escuchar a
gente.
Siguiendo
las voces, llegamos a una cocina y estaba llena de mujeres cocinando.
Cuando se dieron cuenta de nuestra presencia, una de ellas tiró un
plato y rápidamente, haciendo un movimiento con la mano, lo
recompuso mágicamente.
La
que parecía la jefa de las cocineras nos habló en un idioma que no
llegué a entender, me sorprendió el tono tan dulce en su voz.
-¿Alguna
de vosotras sabe hablar nuestro idioma?
Una
de ellas dió un paso al frente y habló:
-¿Sois
humanos verdad?-
-Sí-dijo
Jake- vosotras tenéis una jefa o un jefe?
-Sí,
pero ¿quienes sois y qué queréis hablar con nuestra jefa?-
-Humanos,
creo que anoche nos rescatasteis del bosque, por eso queremos hablar
con ella.
-De
acuerdo-
-Espera-
dije yo-vuestra jefa, ¿habla nuestro idioma?
-Sí
Fuimos
tras ella hasta llegar a una lujosa gran puerta de oro, entramos y lo
que había en el interior era más lujoso que la puerta. Techos
abovedados de una altura colosal, decorados con hadas enormes como
columnas, lámparas de araña doradas con cristales y diminutas
luces que me parecieron luciérnagas,volando por toda la estancia. Al
final había un gran trono de oro con forma de alas por detrás. Me
quedé sin palabras, todo era de ensueño.
-Mi
señora-dijo la cocinera- estos humanos quieren hablar con usted,
dicen que los salvasteis del bosque anoche.
-Gracias
Alkhy- su nombre me sonó más o menos así.
Me encanta!! Siguee!!
ResponderEliminar