-->
-->
CAPÍTULO
5: MÁQUINAS, PESADILLAS Y CANCIONES(antiguos cap. 9 y 10)
Cuando
llegamos comencé a contarles el mal descubrimiento, de las máquinas.
Mientras hablaba, Tom me miraba pensativo, como si lo que les contaba
encajase en algo de una forma que el no esperaba, su expresión se
aclaró momentos después.
-¡Esto
encaja en mi teoría como anillo al dedo!-Cuando dijo lo del anillo
miró a Linzy, que se sonrojó- ¿recordáis lo que dije sobre que
sospechaba que el temblor había sido provocado por una bomba lanzada
por los humanos?, pues esto lo confirma.
-Y
según tu, ¿cómo lo confirma?-preguntó Annie
Me
alegró que lo preguntase porque Tom no lo había dejado claro.
-A
ver, lo confirma porque como ha dicho Angy, esas máquinas son
humanas y siento decirlo pero seguro que están capturando a los que
se quedaron, porque no creo que estén allí para retirar escombros.
Aquella
noche, decidimos guardar un minuto de silencio por los que habían
muerto en el accidente, porque cada vez estábamos más seguros de
que no había sido un terremoto como pensamos en un primer momento,
pero no estábamos seguros de que fuese una bomba como decía Tom.
Dormí
inquieta aquella noche, tuve pesadillas de lo que nos habría pasado
si nos hubiésemos quedado allí, y lo peor es que no podía
consolarme diciéndome a mi misma “es una pesadilla, nunca pasará
en la realidad” porque había gente muy cercana a nosotros a los
que les estaba ocurriendo lo que pasaba en mis pesadillas.
Al
día siguiente continuamos caminando, aunque con menos esperanzas,
despues de que al mirar desde el árbol descubriésemos que el bosque
era kilométrico. Por ahora no había señales de ese pueblo de hadas
que supuestamente habitaba por este bosque.
A la
hora que calculábamos por el sol que era la de la comida,(era
difícil saberlo por lo tupidos que eran los árboles) nos
encontramos con un gran problema, cada vez era más complicado
encontrar comida, y agua no digamos, por lo menos algunos hechizos de
agua nos servían para no morir deshidratados.
Seguíamos
la misma rutina cada hora, parábamos cada vez que veíamos un árbol
más alto que los demás, por sorteo uno de nosotros se subía en él,
(Lucy y Brad no participaban en el sorteo) y miraba alrededor a ver
si veía algo diferente. Esta rutina era aún más aburrida que la
del “internado”.
Para
colmo no nos cruzábamos con ningún animal, como mucho los
escuchábamos de lejos, yo pensaba que era porque no estaban
acostumbrados a los humanos y la vegetación era siempre la misma.
A
esas alturas estábamos en unas condiciones extremas, los magos
estaban demasiado cansados para hacer hechizos y con eso se nos iban
las únicas posibilidades que teníamos de poder beber agua y , en
ocasiones, comer.
Annie,
en un momento de lucidez decidió cantar a la diosa de las hadas,
Hüinna, que nos ayudase, que éramos buenas personas y que estábamos
desesperados. Por lo menos eso nos dijo que cantó, porque era un
canto hermoso pero incomprensible.
Me encanta tu historia, siguee!!!!
ResponderEliminarMe encanta todo lo que escribes.
ResponderEliminarPor que te has puesto infinite love?