jueves, 2 de enero de 2014

CAPÍTULO 5

expr:id='"post-body-" + data:post.id' itemprop='description articleBody'>
-->
-->
CAPÍTULO 5: MÁQUINAS, PESADILLAS Y CANCIONES(antiguos cap. 9 y 10)

Cuando llegamos comencé a contarles el mal descubrimiento, de las máquinas. Mientras hablaba, Tom me miraba pensativo, como si lo que les contaba encajase en algo de una forma que el no esperaba, su expresión se aclaró momentos después.
-¡Esto encaja en mi teoría como anillo al dedo!-Cuando dijo lo del anillo miró a Linzy, que se sonrojó- ¿recordáis lo que dije sobre que sospechaba que el temblor había sido provocado por una bomba lanzada por los humanos?, pues esto lo confirma.
-Y según tu, ¿cómo lo confirma?-preguntó Annie
Me alegró que lo preguntase porque Tom no lo había dejado claro.
-A ver, lo confirma porque como ha dicho Angy, esas máquinas son humanas y siento decirlo pero seguro que están capturando a los que se quedaron, porque no creo que estén allí para retirar escombros.
Aquella noche, decidimos guardar un minuto de silencio por los que habían muerto en el accidente, porque cada vez estábamos más seguros de que no había sido un terremoto como pensamos en un primer momento, pero no estábamos seguros de que fuese una bomba como decía Tom.
Dormí inquieta aquella noche, tuve pesadillas de lo que nos habría pasado si nos hubiésemos quedado allí, y lo peor es que no podía consolarme diciéndome a mi misma “es una pesadilla, nunca pasará en la realidad” porque había gente muy cercana a nosotros a los que les estaba ocurriendo lo que pasaba en mis pesadillas.

Al día siguiente continuamos caminando, aunque con menos esperanzas, despues de que al mirar desde el árbol descubriésemos que el bosque era kilométrico. Por ahora no había señales de ese pueblo de hadas que supuestamente habitaba por este bosque.
A la hora que calculábamos por el sol que era la de la comida,(era difícil saberlo por lo tupidos que eran los árboles) nos encontramos con un gran problema, cada vez era más complicado encontrar comida, y agua no digamos, por lo menos algunos hechizos de agua nos servían para no morir deshidratados.
Seguíamos la misma rutina cada hora, parábamos cada vez que veíamos un árbol más alto que los demás, por sorteo uno de nosotros se subía en él, (Lucy y Brad no participaban en el sorteo) y miraba alrededor a ver si veía algo diferente. Esta rutina era aún más aburrida que la del “internado”.
Para colmo no nos cruzábamos con ningún animal, como mucho los escuchábamos de lejos, yo pensaba que era porque no estaban acostumbrados a los humanos y la vegetación era siempre la misma.
A esas alturas estábamos en unas condiciones extremas, los magos estaban demasiado cansados para hacer hechizos y con eso se nos iban las únicas posibilidades que teníamos de poder beber agua y , en ocasiones, comer.
Annie, en un momento de lucidez decidió cantar a la diosa de las hadas, Hüinna, que nos ayudase, que éramos buenas personas y que estábamos desesperados. Por lo menos eso nos dijo que cantó, porque era un canto hermoso pero incomprensible.

2 comentarios:

  1. Me encanta tu historia, siguee!!!!

    ResponderEliminar
  2. Me encanta todo lo que escribes.
    Por que te has puesto infinite love?

    ResponderEliminar