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Espero que os vayáis aclarando con el nuevo modelo de los capítulos, puede que tome tiempo, incluso a mí me cuesta XD
Y aqui dejo el capítulo 11, con algo más de amenazas (como dice el título) y sangre; bueno, lo que toca en una disputa...
CAPÍTULO
11: AMENAZADOS
El
hombre gritó una serie de nombres que no me molesté en analizar y
los que estaban luchando contra nuestros amigos pararon.
-Si
no queréis que estos dos mueran, dejad las armas en el suelo.-dijo
el hombre que nos tenía a Jake y a mi.
Luego;
para mi desgracia, se fijó en nuestros hermanos.
-Vaya,
vaya, dos pequeños protegidos por vosotros.-se rió-están un poco
aburridos así sin luchar, ¿no os parece?.
Su
carcajada se hizo más grande y los demás hombres se rieron con él.
Miré
a Jake por el rabillo del ojo. Le costaba respirar, era angustiante
escuchar esa respiración ronca. Y ver su pecho moverse débilmente.
Jake no podía morir. Yo no podía morir. Ninguno de nosotros podía
morir. Jake me miró por el rabillo del ojo y con esfuerzo, esbozó
una sonrisa. Intenté decirle algo, pero las palabras no salieron de
mi boca. Centré de nuevo la mirada al frente. El hombre que nos
tenía sujetos, silbó dos veces y; como antes, aparecieron otros dos
hombres. Se dirigieron hacia mi hermana y Brad que, se defendieron
valientemente pero, los hombres consiguieron ponerles una daga en el
cuello. Tal y como la teníamos todos menos Jake, que estaba en
amenaza inminente de ahogamiento.
-Bien,
ahora que estáis en igualdad de condiciones...-no terminó de
hablar.
Lo
siguiente ocurrió muy rápido. Mi hermana y Brad se miraron y casi
al mismo tiempo le pisaron el pie al hombre que los retenía, que
aulló de dolor, luego le dieron cada uno un codazo en el estómago y
por fin los soltó. Brad mató a su atacante y mi hermana hizo lo
mismo. Mientras Jake, al darse cuenta de lo que estaban haciendo, le
dió un bocado a el hombre que nos estaba reteniendo. El hombre hizo
amago de mover la pierna. Pero Jake le pisó un pie y le dió una
patada, se soltó y me di cuenta de que Linzy también se había
soltado.
Noté
un dolor agudo en mi cuello y el calor de la sangre deslizándose por
mi cuello.
Supe
que me había clavado más el cuchillo.
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