CAPÍTULO
16: ADIÓS
-¡No
puedes hacerlo!-me dijo mi hermana
-¿¡Cómo
creéis que me sentiría si os viese adelgazar, consumiros o incluso
mo, mo...morir y yo sabiendo que podría haberlo evitado y no lo
evité por mi egoísmo.!?
-Ni
lo sé ni me importa Angy, lo que me importa eres tú y que te
quedarás aquí.-dijo Jake angustiado-¡A saber lo que te harán,
Angy por Dios!
WOW,
no sabía que le importase tanto a Jake. Bueno, es mi mejor amigo,
pero yo he elegido esto y él debería respetar mi elección.
-Jake,
YO he elegido salvaros ¿vale?-dije alterada- No me harás cambiar de
opinión y como no te vayas de la celda y disfrutes de la libertad en
vez de quedarte aquí conmigo porque te veo y sé que lo estás
pensando, me cabrearé contigo y no te hablaré en la vida!
-Angy,
no me puedo creer que no pienses que quedándote aquí, tu vida no
será muy larga
Mi
hermana comenzó a llorar.
-Jake,¡eso
ha sido cruel!-dijo el hermano de Jake, Brad- Tranquila Lucy, no
llores
Qué
tierno, Brad consolando a mi hermana. Lo habría hecho yo, pero
estaba demasiado ocupada peleándome con Jake.
-Y
yo no me puedo creer que seas tan cruel.
-Veo
que no es muy distinto de cuando éramos pequeños y tú tenías
alguna idea o plan tonto, estúpido y peligroso. Como éste-dijo Jake
-¡Pues
si pensabas que eran tontos, estúpidos y peligrosos no comprendo por
qué tú no pasabas de mí en vez de ir conmigo!.-ya estaba más que
cabreada con Jake.
-Iba
contigo porque tenía la infantil idea de que si algo salía mal y a
tí te pasaba algo, yo estaría allí para protegerte.-el tono de
Jake era más blando.
-Vale
Jake, te lo agradezco-dije más suavemente-pero como tu has dicho
antes, me has intentado proteger siempre. Déjame que yo te lo
devuelva, que te proteja ahora.
Y me
di la vuelta, pasé de él.
-Si
queréis quedar en libertad tenéis que iros ya.-dijo el carcelero.
Comencé
a despedirme por mi hermana. Me arrodillé para que ella fuese más
alta que yo. Como hacíamos siempre que ella estaba triste o
preocupada por algo.
-Hermanita,
cariño te quiero mucho. Lo sabes, ¿verdad?-le dije.
Con
lágrimas en los ojos me abrazó. Y hundió su cabeza entre mi pelo.
Cómo yo hacía con ella, nos habíamos cambiado los papeles. Ella
acariciaba mi pelo, se separó de mí y se llevó las manos al
cuello. Se sacó su colgante.
Mi
hermana me dio el colgante y me lo puso al cuello.
-Para
que te acuerdes de mí-dijo sollozando.
Yo
estaba apunto de llorar también pero tenía que ser fuerte. Ya
tendría tiempo de llorar después.
Me
despedí de cada uno de ellos incluso de Tom, pero dejé a Jake para
el final.
-Jake...
-¿Sabes
que no estoy nada contento con dejarte aquí verdad?.-me dijo
intentando hacer el fantasma de una sonrisa.
-Lo
sé- dije-pero sabes que no me voy a echar atrás y sabes que soy muy
cabezota.
Oh
no, los ojos me escocían de tanta lágrima acumulándose. Lo abracé
y como estaba de espaldas a los demás, aproveché para llorar
silenciosamente. Por lo menos, Jake tenía camiseta y no notaría mis
lágrimas. Me sequé las lágrimas cuidadosamente y me separé de
Jake. Los demás ya estaban fuera, Jake se unió a ellos y salieron
todos, con las cabezas gachas. El carcelero los condujo hacia la
puerta y luego, silencio.
Me
senté en el suelo de la celda, que ahora que no estaban ellos,
estaba vacía. Y comencé a llorar, todo lo que no había llorado
hasta ahora.
Había
leído en alguna parte que la gente pagaba mucho por las lágrimas de
ángel, porque tenían propiedades curativas, de buena suerte y no sé
que cosa más. Pues bien, con las lágrimas que estaba soltando yo,
se harían muy ricos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario