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CAPÍTULO
17:EL COLLAR
Me
desperté y estaba oscuro, debí de haberme dormido en algún
momento. Busqué a los demás a mi alrededor y me di cuenta, con
horror de que no estaban. Comencé a recordar e inconscientemente me
llevé la mano al collar de mi hermana que, llevaba junto al mío. A
mi mente vino el recuerdo de cuando nos los dieron.
*Flasback*
Era un
día de invierno, uno de los últimos días del año. Todavía
estábamos en nuestra casa. Tenía 9 años y mi hermana 4 recién
cumplidos en el mes pasado.
Mi padre
apareció con dos cajas forradas con papel marrón.
-¡Un
regalo!-recuerdo que grité emocionada-¿qué es?
-Uno es
para ti y otro para tu hermana.-dijo mi padre.
-Lucy,
ven-dije gritando para que me escuchara-¡papá nos ha traído un
regalo!
Mi
hermana vino corriendo y mi padre la cogió.
-¡Papiii,
te quiero mucho!-dijo mi hermana con su sonrisa más encantadora-¿qué
es?¿dónde está?
Mi
hermana, para ser tan pequeña, sabía hablar muy bien; aunque, bien
mirado puede ser un recuerdo erróneo de una orgullosa hermana mayor.
Papá nos dió un paquete a cada una. Lo abrimos corriendo y con
ilusión.
-¡Un
collar!-Dijimos casi a la vez.
Era
precioso aunque, pensándolo bien eran diferentes uno de otro.
El mío
tenía un ala de ángel y una llave y el de mi hermana un corazón y
un ala de ángel.
*Fin del flashback*
Desde
ese día no me quitaba mi collar. Ahora tenía dos. Las lágrimas
volvieron a salir, casi al mismo tiempo, amanecía.
Era
increíble cuánto los echaba de menos. Ya había pasado un día
desde que se fueron, todo estaba silencioso, incluso los otros
presos. Por eso me extrañó cuando llamaron a la puerta y, al
parecer al carcelero también le extrañó, porque se levantó de su
siesta sobresaltado. Fue a la puerta y habló algo con el soldado.
Desde mi sitio no podía ver al preso. Pero; al parecer, el carcelero
lo conocía. El nuevo preso entró, seguía sin verle la cara. El
carcelero cerró la puerta y el nuevo preso se giró.
Me
quedé de piedra. Era... no, no podía ser, sería mi imaginación
jugándome una mala pasada pero, ¿tanto lo echaba de menos?.
Me
miró con esos ojos verdes suyos que había visto tantas veces a lo
largo de mi vida. Sí; era él, era Jake.
-Vaya,
vaya- dijo el carcelero- ¿otra vez tú por aquí monstruo? Que sepas
que ésta vez el rey no tendrá clemencia contigo.
Jake
apartó su mirada de mí y la fijó en el carcelero.
-No
necesito clemencia de tu rey porque no tengo planeado quedarme aquí.
Dicho
eso, Jake se medio transformó es decir, tenía las garras y la cola
(mucho más pequeñas) y el aliento ardiente de dragón.
Le
desequilibró con la cola para poder enfrentarse a él ya que antes
estaba de espaldas.
El
carcelero se recuperó pronto del golpe y cogió un cuchillo de su
cinto.
-¿Así
que un dragón eh?- dijo el carcelero- lo que yo decía, un monstruo.
Y
siguieron peleando y yo, impotente desde mi celda mirando y lanzando
gritos de angustia cuando el carcelero le hacía daño a Jake. Jake
llevaba ya la nariz partida por un puñetazo del carcelero, también
un corte( yo creo que superficial porque ya no sangraba) en el
hombro.
Jake
le dió otro coletazo y, esta vez el carcelero se desequilibró y se
le escapó la daga. Jake lo empujó y le dió otro coletazo de forma
que el carcelero quedó tumbado en el suelo. Jake cogió rápidamente
la daga del carcelero. Veía en su expresión el deseo de matarlo.
-Como
dijiste cuando nos conocimos, yo estoy dentro y tú estás fuera-
dijo Jake- pero ésta vez, en vez de referirme a la celda, me refiero
a la vida.
Dicho
esto, Jake le clavó la daga en el corazón con fuerza. El carcelero
soltó un gemido, jadeó.
-monstruo-
dijo en un último aliento apenas audible.
-Ya
está.-dijo Jake- Muerto.
Miró
alrededor y se dirigió al escritorio del carcelero. Cogió unas
llaves y se dirigió a mi celda. Abrió y fui corriendo hacia él
abrazándolo.
-Jake-dije
con alegría- no puedes dejar de protegerme ni un segundo,¿verdad?
-¿Y
el agradecimiento de la princesa encerrada?¿y el montón de piropos
sobre lo fuerte, valiente y apuesto que soy?-dijo sonriente.
-No
estamos en un cuento de hadas. Si no, no me hubiese salvado el
dragón.
-Bueno,
pero te he salvado.-dijo-¿Quieres salir de aquí o ya te sientes
como en casa?
-No,
no siento este sitio como mi casa, 6 años en el internado y ni
siquiera lo notaba como un espejismo de mi hogar.-dije amargamente-
Salgamos sí, pero ¿cómo?
-Había
pensado en darles un poco de dolor de cabeza a los humanos.-dijo con
una sonrisa traviesa.
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En este capítulo traigo un flashback (en mi punto de vista, es un momento entrañable) sobre el pasado de las hermanas angelitos y... la revelación de la identidad del caballero/dragón andante de Angy jajaajaja XD.

Holaa ^^
ResponderEliminarAcabo de darme cuenta de que nos sigues a mi amiga y a mí en nuestro blog http://eternidaddelanoche.blogspot.com.es/ y me ha hecho muchísima ilusión, así que quería darte las gracias :))
Que sepas que en cuanto pueda me leeré tu historia porque he de decir que pinta genial.
Un beso muy fuerte.
Steve Rae
muchas gracias por tu comentario;) me alegra que le des una oportunidad a mi historia en el futuro XD estoy es perando un nuevo cap, eh!! no hombre, era broma, no quiero agobiarte, pero de verdad que a mi también me gusta mucho tu historia.
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